Utensilios para cocinar un huevo

01 Julio 2014

Está claro que una de las formas más sabrosas de cocinar un huevo es freirlo. A mí me gusta el modo español, con abundante aceite, dejando la yema líquida, con o sin puntillas y, desde luego, sin darle la vuelta.

Sin embargo, no siempre queremos hacerlo así, por cocinar con menos grasa, por manchar menos, por comodidad o simplemente por cambiar la receta. El caso es que hay en el mercado infinidad de utensilios que nos ofrecen distintas opciones.

Para el huevo pochado: los que tienen mucha práctica los hacen directamente en el agua con un chorrito de vinagre. Sin embargo, los huevos tienen que ser fresquísimos para que no se desparramen. También puede utilizarse papel film. Forramos el interior de una taza y luego cascamos el huevo dentro, hacemos un hatillo y ¡a la cazuela!. No es complicado, pero si tienes que hacer varios es un poco pesado. ¿Qué artilugios nos pueden ayudar? Aquí propongo algunos.

El primero son unos cuencos de silicona con forma de cáscara que se introducen en la cazuela (Cooking The Kitchen Company). Se ha de llenar la cazuela solo un par de dedos y mantener el fuego bajo, ya que de lo contrario, el agua puede saltar al interior de los huevos. Es mejor tapar la cazuela para que se hagan de forma más uniforme y rápida. En unos 3 minutos están.

También me gustan los cestillos colgantes de la marca Cuisipro (Foto 3). No las he probado aún, pero veo la ventaja de que puedes vigilar el punto fácilmente.

Luego está la opción del microondas. Yo he probado los de la marca Lékué (Foto 4), pero he de reconocer que hay que practicar un poco para coger el tino al tiempo, ya que no siempre responden igual. Supongo que depende del tamaño y frescura del huevo. Si das con el punto, son cómodos y con divertidas formas. Además, le puedes añadir ingredientes para hacerlos más sabrosos. (A mi me gusta echarles unos trocitos de chorizo, jamón, unos champis o simplemente aceite de trufa). También está este otro formato más plano (Foto 4), más tipo huevo frito a la americana, ideal para sandwiches.

Y por último, una opción que personalmente me encanta, aunque requiere un poco más de tiempo, es utilizar la Thermomix como una especie de Roner, y cocerlos a baja temperatura en su propia cáscara. Primero se calienta el agua durante unos 5-7 minutos a 68 grados, velocidad 1. Luego introducimos los huevos en el cestillo y programamos el tiempo, 30-35 dependiendo del punto de cocción que os guste. Tiene la ventaja además de que se pueden hacer unos cuantos a la vez.

Nota: Otro día hablamos de las tortillas… 😉

Bea - Autora del artículo

Soy una apasionada de la cocina y la gastronomía y me fascinan todos los cacharritos de cocina que me permiten disfrutar de mi afición
Beatriz Romanos